La piraiba, un gigante poco conocido

La piraiba, un gigante poco conocido
noviembre 9, 2020 Claudia Acosta

Autores: Carolina Doria, Claudia Acosta, Gina Leite, Guillermo Estupiñán, Guido Miranda y Vanessa Eyng. 

La piraiba (Brachyplatystoma filamentosum) es un pez gigante que puede alcanzar 3,6 metros y llegar a 200 kg, el bagre más grande de la Amazonía. Hay muchas historias sobre su comportamiento. Por ejemplo, se cuenta que a las piraibas les gusta voltear las canoas de los pescadores. Stradelli, en su Vocabulario de Nheengatu – Portugués de 1929 (pág 608), cuenta que su nombre podría venir desde ahí:  Pira=Pez; ayua=Malo. De otro lado,  el “malo” podría referirse también al gusto poco apreciado de su carne. Además, hay historias que cuentan que la piraiba sería la madre de todos los peces.

El principal lugar de pesca de las piraibas está en el canal principal del Río Amazonas, pero estos bagres tienen una amplia distribución en la Cuenca Amazónica, desde los ríos costeros en Brasil hasta las estribaciones de la Cordillera de los Andes en Bolivia y Perú. En 2005 se describió una nueva especie llamada piraiba negra (Brachyplatystoma capapretum), mientras que  un estudio reciente (disponible en portugués) mostró cómo algunas variaciones genéticas están fuertemente relacionadas a los tipos de río en la Amazonía y puso en evidencia la urgencia de medidas de manejo para conservar esta especie emblemática.

¿Qué nos muestran los datos de Ictio hasta ahora?

La aplicación Ictio es una herramienta  poderosa para recoger datos de pesca de los principales peces de la Amazonía. Ictio fue lanzada en 2018 y hasta septiembre de 2020 tiene 240 usuarios que han registrado más de 7 mil observaciones de peces. Esas observaciones provienen de un total de 52 subcuencas de nivel 4 de la Cuenca Amazónica (Venticinque et al. 2016 – disponible en inglés). Hasta junio de 2020, las piraibas fueron registradas en 13  de estas 52 subcuencas. El primer registro de piraiba fue en marzo de 2018, en Tefé (Amazonas, Brasil). La piraiba más grande registrada hasta ahora en Ictio (mayo 2019) pesó 138 kilos. En 2020 solo tenemos dos registros de piraiba, ambos de la cuenca Amazonas/Solimões (entre los ríos Jandiatuba y Juruá, Brasil).

En general, la información sobre las piraibas proviene del curso principal del Río Amazonas y también de la cuenca del Tapajós. Pero hasta el momento, ningún usuario de Ictio registró observaciones de estos peces río arriba de las hidroeléctricas Jirau y Santo Antônio (Brasil) del Río Madeira. Las piraibas, podrían estar sufriendo los efectos de la pérdida de conectividad del Río Madeira asociada a la construcción de las hidroeléctricas, que impusieron una barrera a la migración de diversos peces, como el dorado (Brachyplatystoma rousseauxii) y otras especies migratorias.

El artículo Tendencias y factores ambientales de la captura de bagre gigante en el bajo Río Amazonas (disponible en inglés) informa que los cambios en la abundancia de esos grandes bagres migradores, como el dorado o la piraiba, además de la piramutaba (Brachyplatystoma vaillantii), pueden tener profundas consecuencias para el ecosistema. Los autores apuntan que es necesario considerar las temperaturas del agua de mar y los niveles de los ríos en la política y la acción de manejo de pesquerías, incluso porque el cambio climático y la deforestación contribuyen a una reducción de áreas inundables y conectividad entre ambientes. A partir de sus resultados, los autores refuerzan como es importante tener datos de monitoreo a lo largo del tiempo, y apuntan que “críticamente, aún no se han realizado estudios sobre la relación entre la captura de los grandes bagres en escala regional y la variación ambiental en la escala de la Cuenca Amazónica” (Cruz et al., 2020).

Aunque la aplicación Ictio fue lanzada recién en 2018 de manera experimental,  llama la atención la falta de registros de piraiba. Esto pone en evidencia la importancia de generar más información sobre este importante pez. Ictio será una herramienta clave para recoger información a nivel de toda la Cuenca Amazónica. La aplicación es gratuita y está disponible para que los usuarios registren su pesca. Con datos compartidos desde distintas cuencas será posible comprender los patrones de distribución y abundancia de las especies como el dorado y la piraiba, además de comprender cómo los cambios en los ecosistemas están impactando a esos peces. Súmate a ese trabajo: Si pescas piraiba o la ves en los mercados y puertos, registra tus observaciones en Ictio.

Testimonio del pescador João Evangelista da Silva, de la comunidad Teotônio, en Rondônia, Brasil, sobre la pesca de piraiba